15/12/2017

Lissette Retana Moreira, estudiante P.h.D.

Nuestra Ticotal Lissette Retana Moreira es el talento destacado del mes de diciembre del 2017. Ella se graduó de Microbiología de la Universidad de Costa Rica. Su vocación por la Parasitología la llevó a realizar su maestría en la Universidad de Valencia donde se graduó como Máster en Enfermedades Parasitarias Tropicales.

Concluida su maestría, la Universidad de Valencia le otorgó una beca de tres meses para trabajar en una investigación sobre parasitismo intestinal en población infantil. En ese mismo momento, también contó con la oportunidad de hacer una pasantía sobre amebas de vida libre en el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias e iniciaron trabajos en conjunto, colaboración que mantienen hasta la fecha.

Actualmente Lissette se encuentra obteniendo su doctorado sobre exovesículas de Trypanosoma cruzi en la Universidad de Granada, España, en el Instituto de Biotecnología, gracias a una beca de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa (OAICE) de la Universidad de Costa Rica y el CONICIT.

1.      ¿Cuáles en su caso fueron los determinantes y/o oportunidades para salir del país?

Desde que llevé el curso de Parasitología General en la carrera de Microbiología supe que eso era lo mío. Después de terminar el curso, tuve la oportunidad de realizar horas asistente en el departamento de Parasitología e incluso hacer el trabajo final de graduación ahí. Se me presentó de nuevo la oportunidad y empecé a trabajar para la universidad. En ese momento manifesté mi deseo de realizar una pasantía o algún curso en el extranjero, quería vivir esa experiencia. Al año siguiente, pude irme con un permiso a la Universidad de Valencia, donde realicé el Máster en Enfermedades Parasitarias Tropicales y la verdad lo disfruté mucho. En una de las conferencias del máster conocí al profesor/investigador que es mi director de tesis doctoral aquí en Granada.

Año y medio después de concluido el máster, la misma Universidad de Valencia me concedió una beca de tres meses para trabajar en una investigación y volví a España. En esa misma época también tuve la oportunidad de hacer una pasantía en el Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias y empezamos a hacer trabajos en conjunto, colaboración que mantenemos hasta la fecha. Creo que estas experiencias previas fuera del país hicieron más fácil tomar la decisión de salir de nuevo para realizar la tesis doctoral.

 

2.      En términos generales, ¿cómo describiría sus condiciones de vida en el exterior (p.ej. jornada de estudio y/o trabajo, se han cumplido sus expectativas de lo que sería desenvolverse profesionalmente en el extranjero, principales obstáculos que se le han presentado)

La vida en Granada es muy agradable, excepto por las temperaturas tan altas durante el verano. El hecho de hablar el mismo idioma facilita mucho las cosas, aunque a veces es un poco difícil por la franqueza y la forma tan directa de hablar del español.

El inicio para mí no fue tan fácil, ya que yo estaba muy adaptada a mi grupo de trabajo en Costa Rica y extrañaba mucho a mi familia y amigos. Aquí estoy en un grupo diferente pero muy bueno también y tengo muy buena comunicación con mis compañeros y con mi director de tesis. La experiencia trabajando aquí ha estado llena de retos pero ha sido muy enriquecedora. El tema en el que realizo la investigación de la tesis es relativamente nuevo, he tenido que poner a punto muchos protocolos y controlar muchas condiciones para tener resultados reproducibles. Es por esto que las jornadas laborales son intensas y prácticamente no tenemos horario de salida. Pasamos muchos festivos y fines de semana en el laboratorio, más si tomamos en cuenta que trabajamos con organismos vivos que necesitan su mantenimiento. Aun así, siempre he pensado que si se disfruta de lo que se hace todo vale la pena.

La oportunidad de estar en este laboratorio me ha dado mucha confianza para desempeñarme en el trabajo práctico y proponer ideas, además de aprender nuevas técnicas para poder implementarlas a futuro en las investigaciones de Costa Rica. Esta oportunidad también me ha permitido darme cuenta de lo bien preparados que salimos de nuestras universidades en Costa Rica y de la calidad de la educación en nuestro país.

3.     ¿Qué tipo e intensidad de contacto profesional mantiene con CR?

Al menos una vez cada quince días escribo o me escriben de la sección en la que trabajo allá. Tenemos una muy buena comunicación, por lo que yo les comento cómo me va con los experimentos, les envío fotos de resultados interesantes y ellos hacen lo mismo. Muchas veces se nos ocurren algunas ideas y las discutimos para intentar redactar proyectos a futuro.

4.       Recomendaciones de iniciativas que apoyen que el talento en el extranjero actúe como agentes del desarrollo en Ciencia y Tecnología.

Lo primero, motivación. En Costa Rica hay gente muy trabajadora y muy bien preparada, lo que hace falta es mejorar las condiciones laborales de esta gente y darles una mayor estabilidad, para que así no desvíen su interés en ciencia e investigación solamente por un mejor salario.

Por otra parte, debería aprovecharse el hecho de que existan investigadores costarricenses preparándose en el extranjero para que estos sirvan de nexo entre investigadores en Costa Rica y los investigadores de otros países. La cooperación internacional es muy valiosa en ciencia porque, además de enriquecer la investigación que se realice, aumenta las posibilidades de obtener financiamiento para seguir desarrollando las ideas y así poder competir con centros de prestigio a nivel mundial.

5.    ¿Estaría dispuesto(a) a regresar al país si se presentan las posibilidades idóneas?

Sí, de hecho, yo me reincorporo al departamento de Parasitología al finalizar mi doctorado.

6.     ¿Cuáles incentivos considera pertinentes para retener al talento científico en el país?

Yo considero que lo más importante sería invertir más en investigación, aunque sea un poco obvia la respuesta para los que estamos en el área. El personal capacitado lo tenemos, pero el número de plazas para investigadores es muy reducido y muchas veces con salarios poco atractivos o por periodos de tiempo cortos. Necesitamos mejorar en infraestructura, agilizar la compra de materiales e insumos y promover la divulgación de la información de una forma más efectiva.

Otro punto importante es apoyar la investigación multidisciplinaria y la cooperación internacional, de manera que diferentes grupos participen en un mismo proyecto y aporten ideas, además de recursos. Esto sería importante no solo a nivel de investigación sino a nivel académico, ya que estudiantes podrían formarse en diferentes centros a nivel internacional y conocer otros investigadores, los cuales en un futuro podrían funcionar como colaboradores o evaluadores de proyectos. 

7.      En su área de trabajo, ¿cuáles serían las necesidades de desarrollo del área en CR?

Desde hace un tiempo, en Costa Rica se ha difundido la falsa idea de que “ya no hay parásitos”, incluso mucha gente profesional en el área de la salud así lo cuenta. Lo primero es enfrentarnos a lo que tenemos en el país. El área de la parasitología ha sido dejada de lado en cierta forma y tenemos que mejorar en muchas cosas relacionadas con el diagnóstico y el tratamiento, principalmente ¡Necesitamos más gente trabajando en parasitología!

Es importante tener datos claros de las especies de parásitos circulantes en el país e incluir el uso de técnicas de biología molecular que nos apoyen en el diagnóstico de aquellos parásitos que se encuentren escasos o sean difíciles de diagnosticar en muestras clínicas.

El asunto del trabajo con muestras clínicas es otro punto importantísimo. La obtención de estas muestras debería agilizarse, respetando siempre la legislación correspondiente. El vínculo entre los hospitales, clínicas y centros de salud en general con los investigadores tiene que fortalecerse.

8.  ¿Desearía plasmar algún comentario adicional?

Como siempre les decía a mis estudiantes antes de venir a hacer el doctorado: si tienen la oportunidad de salir del país háganlo, no importa si es por una semana, un mes o un año, tampoco si es a un curso, una pasantía o un doctorado. Además de ser una experiencia muy enriquecedora a nivel académico y profesional, es una grandiosa experiencia de vida. Podemos tener algunos días grises, pero también días con mucho color, la actitud con la que enfrentemos las cosas es lo más importante. Se conoce mucha gente, se tiene la oportunidad de visitar lugares espectaculares, disfrutar de la gastronomía, aprender idiomas y algo para destacar: aprendemos a conocernos a nosotros mismos y nuestras reacciones ante las diferentes circunstancias que se nos presenten. Lo vuelvo a decir: la educación en Costa Rica es muy buena y salimos muy bien preparados, es cuestión de animarse.