16/09/2019

Marcela Garita, Ph.D.

Marcela Garita, Ph.D.

Nuestra Ticotal la Dra. Marcela Garita es nuestro talento destacado del mes de setiembre, 2019. Marcela estudió Farmacia en la Universidad de Costa Rica (UCR), Una vez graduada de la licenciatura, se incorporó al cuerpo docente de la Facultad de Farmacia de la UCR y participó en las cátedras de Farmacología y Toxicología al mismo tiempo que trabajaba en el Programa de Investigación en Neurociencias.

Marcela tomó la decisión de irse a Europa a buscar formarse en Biología Celular de células madre. Trabajó como técnico en un laboratorio de Biología Celular e Inmunología y después de un año obtuvo una beca del Ministerio de Ciencia y Tecnología del Gobierno de España para realizar su maestría en Investigación Biomédica.

Posteriormente realizó su doctorado en el CABIMER, Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa en Sevilla, España. Los resultados positivos de su doctorado le abrieron las puertas para una estancia postdoctoral en el Institut de la Vision en Paris, donde ha participado en diferentes proyectos a lo largo de 7 años. Marcela después de 15 años, considera con certeza que desde sus años formativos hasta el presente, los mayores determinantes de su carrera han sido todas las personas o mentores que han visto algo en ella y la han acompañado y recomendado para el siguiente paso, ayudándole ya fuera con oportunidades, financiamiento o formaciones. Además, de su tenacidad, motivación, así como un fuerte conocimiento científico que le permitió enfrentarse de forma exitosa a un área históricamente dominada por hombres como es el de la optogenética.

Actualmente es investigadora en el Instituto de Neurociencias de Montpellier, Francia, donde trabaja junto con otros especialistas franceses para desarrollar una terapia efectiva con células madre con el objetivo de devolverle el sentido de la vista a cientos de miles de personas alrededor del mundo.

 

1.    ¿Cuáles en su caso fueron los determinantes y/o oportunidades para salir del país?

La verdad es que desde muy temprano en mi carrera de Farmacia supe que quería hacer un doctorado y lo que no sabía bien era en que ni dónde. Una vez graduada de la licenciatura, me incorporé al cuerpo docente de la Facultad de Farmacia de la UCR y participé en las cátedras de Farmacología y Toxicología al mismo tiempo que trabajaba en el Programa de Investigación en Neurociencias y además empecé la maestría en Bioquímica de la Facultad de Medicina, no tenía tiempo para estudiar como quería en la maestría y me afligía muchísimo sentir que no le sacaba el provecho suficiente al posgrado. Entonces decidí irme a Europa a buscar formarme en biología celular de células madre, una espinita que tenía guardada desde hacía muchísimo tiempo. Trabajé como técnico en un laboratorio de Biología celular e inmunología, aprendiendo todo lo que pude y después de un año conseguí que me dieran una beca del Ministerio de Ciencia y Tecnología del Gobierno de España para una maestría en Investigación Biomédica. Durante la defensa de mi tesis de Maestría, uno de los miembros del jurado me recomendó para hacer un doctorado y me presentó a quien me “adoptó” en Ciencia y ha sido clave a la hora de iniciar mi carrera en la retina y las células madre. Hice mi doctorado con fondos de mi director de tesis en el CABIMER, Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa en Sevilla, España. Los resultados positivos de mi doctorado me abrieron las puertas para una estancia postdoctoral en el Insitut de la Vision en Paris, donde he participado en diferentes proyectos a lo largo de 7 años. La primera estancia la costeé a través de una beca de la EMBO (European Molecular Biology Organization) y la segunda con fondos propios del instituto y de mi jefa entonces. Ahora, después de 15 años, puedo decir con certeza que desde mis años formativos hasta el presente, los mayores determinantes de mi carrera han sido todas esas personas o mentores que han visto algo en mí y me han acompañado y recomendado para el siguiente paso, ayudándome ya fuera con oportunidades, financiamiento o formaciones. Además, por supuesto de mi tenacidad y motivación desde el primer momento pues sin eso no me hubiera ido del país.

2.    En términos generales, ¿cómo describiría sus condiciones de vida en el exterior (p.ej. jornada de estudio y/o trabajo, se han cumplido sus expectativas de lo que sería desenvolverse profesionalmente en el extranjero, principales obstáculos que se le han presentado)

Mis expectativas se han cumplido totalmente, hace 17 años que vivo fuera del país y ha sido una experiencia de vida maravillosa. Al principio fue más duro, estudié con becas del gobierno español la maestría y el doctorado con fondos de mi director de tesis. No era mucho dinero pero me permitía vivir y realizar mis estudios de postgrado y ese era mi sueño. Las jornadas del científico son bastante largas y sobre todo en fases formativas, es importante ser constante y saber que es una carrera de fondo y no un sprint. Además, el trabajo en el laboratorio es un aspecto cotidiano en mi vida y no distingue entre días festivos o laborales, o fines de semana, las células y los animales “comen” todos los días. Yo soy consciente de que vivir en el extranjero no es fácil y no es para todo el mundo. La nostalgia es una constante y eso puede ser un limitante importante. El apoyo de la familia en momentos de flaqueza es fundamental así como encontrar a tu familia urbana, esos amigos que fuera de casa hacen de tu familia y que por suerte yo he encontrado. Fuera de estos dos aspectos, la distancia y estar pendiente de tener financiamiento, yo diría que todo lo demás es positivo. Mi trabajo me ha llevado a conocer muchos países e incluso a vivir en lugares tan hermosos como su gente, Sevilla, que es mi hogar de adopción, Londres y Paris han sido mi casa por mucho tiempo. Yo siempre digo que uno es recibido con la misma actitud con la que llega y yo siempre he llegado y he abrazado la cultura del lugar donde vivo. Es importante integrarte y eso no te va a quitar tus raíces ni muchísimo menos. A parte de conocer otras culturas, actualmente hablo 3 idiomas, a parte del Castellano y eso es algo que me fascina y que definitivamente va de la mano con que mi trabajo me ha llevado a vivir y viajar por diferentes países.

 

3.    ¿Qué tipo e intensidad de contacto profesional mantiene con CR?

Siempre he guardado excelentes relaciones con mi Facultad y mi Universidad ya que recién graduada me incorporé al cuerpo docente de la facultad. Al marcharme el contacto con la Universidad fue más informal pues yo estaba completamente centrada en mis estudios, como es lógico. Sin embargo, el vínculo siempre ha sido muy estrecho con algunos compañeros y mentores de la Facultad de Farmacia y del Programa de Investigación en Neurociencias. En este momento de mi vida profesional y la de mis colegas en Costa Rica, la posibilidad de colaborar e incluso co-tutelar proyectos y estudiantes es mucho más fácil y es por lo que impulsamos un convenio entre la UCR y la Universidad de Montpellier para la movilidad de estudiantes y profesores. La meta es que los primeros intercambios estudiantiles se den el próximo año, para lo cual trabajamos desde ya en las propuestas de proyectos, lo principal son las ideas y las ganas y de ambas cosas andamos bien. Este año además, fui honrada con ser la académica visitante de la facultad de Farmacia donde además de dar la lección inaugural para el segundo curso lectivo, organizamos un simposio y varias reuniones de trabajo que siento eran necesarias para darle el último empujón al convenio y a los proyectos. Lo sorprendente es el interés que han mostrado otros colegas investigadores de otras unidades académicas. Yo creo que ha sido muy productivo y hay planes de intercambio académico a través de video conferencias en los siguientes cursos lectivos

4.     Recomendaciones de iniciativas que apoyen que el talento en el extranjero actúe como agentes del desarrollo en Ciencia y Tecnología. 

Estoy convencida de que vivir fuera no es una limitación más una oportunidad. En el mundo globalizado en el que vivimos y gracias a los avances de esta era cada vez más digital, nada impide el intercambio académico. Ya he mencionado antes que en el caso particular de la Facultad de Farmacia de la UCR, nos planteamos clases por videocoferencia y además la cotutela de proyectos de graduación que le permitan al estudiante realizar la parte experimental de su tesis en mi laboratorio. Creo que eso facilitará muchísimo más el intercambio de conocimientos para que de aquí a unos 5 años tengamos suficiente equipo humano formado en terapia celular. Además, gracias a las reuniones de trabajo que realizamos en este mes hemos identificado distintas oportunidades de movilidad de graduados en programas de extensión docente. El Simposio organizado por la facultad ha servido para además dar a conocer mi trabajo en conferencias abiertas al público en general y medios de comunicación así como propiciar un acercamiento con los oftalmólogos del país.

5.    ¿Estaría dispuesto(a) a regresar al país si se presentan las posibilidades idóneas?

Por supuesto, son las oportunidades las que me han llevado a donde estoy pero de darse las condiciones óptimas para poder continuar desarrollando mis ideas y mis proyectos lo haría encantada. No creo que ningún tico en el extranjero no anhele con volver algún día. Mientras tanto estoy feliz de continuar vinculada y colaborando con mis colegas en Costa Rica

6.    ¿Cuáles incentivos considera pertinentes para retener al talento científico en el país?

Los mismos incentivos que necesita cualquier otro país en el mundo para recuperar o retener su talento, infraestructura, equipo y personal cualificado. Es muy importante tener un plan, el talento puede regresar a Costa Rica pero él es solo una semilla, que debe caer en terreno abonado para poder diseminar su conocimiento. Yo me planteo que antes de regresar debo facilitar la formación de otros ticos en las técnicas necesarias para desarrollar terapias innovadoras ya sean de terapia celular o de terapia génica, propiciar la colaboración con otros científicos en Costa Rica e incluso conseguir financiamiento para proyectos en Costa Rica. Ir creando un nicho de recurso humano y masa crítica para desarrollar proyectos 100% costarricenses en un futuro. No es necesario retener el talento si no mantenerlo vinculado con otros científicos y académicos ya que del intercambio ganamos todos 

7.    En su área de trabajo, ¿cuáles serían las necesidades de desarrollo del área en CR?

En mi área de trabajo, todas las oportunidades están abiertas. Actualmente en el país no se hace ni terapia génica ni terapia celular ni ontogenética para restauración de la función visual. Las necesidades son todas y las oportunidades también. Me parece un gran reto ser la única tica con este perfil tan particular y lógicamente lo asumo con un gran sentido de la responsabilidad. Nos llevara un tiempo pero lo importante es ir avanzando y poco a poco ir viendo como formamos el primer grupo de terapias innovadoras para distrofias de retina en el país. Yo soy una optimista innata, si no, no estaría donde estoy porque créame que no ha sido nada fácil. En momentos de dificultad me he preguntado si podría hacer otra cosa y la respuesta siempre era no, entonces he continuado 

8.    ¿Desearía plasmar algún comentario adicional?

Muchas gracias por elegirme talento destacado de este mes y por la posibilidad de exponer mis ideas. La verdad es que la red Ticotal tiene mucho en común con un grupo que intentamos lanzar hace un tiempo, llamado Diáspora Científica Costarricense, este es un proyecto que tenemos varios colegas científicos y sería muy interesante aunar esfuerzos e intentar organizar conferencias temáticas en Costa Rica y aglomerar el conocimiento por áreas o grupos de trabajo concreto.